El origen de las Matemáticas

Por Irán Gamardo

El desarrollo en el que vivimos se encuentra relacionado muy estrechamente con el dominio, por parte del hombre, de los conocimientos matemáticos, pues como ya sabemos se trata de la ciencia base, de la cual dependen todas las ciencias puras y aplicadas que nos han traído hasta la actualidad tecnológica, rodeados de aparatos y utensilios que nos han facilitado y mejorado la forma de vivir.

Igualmente, la matemática la podemos aplicar de muchas maneras en nuestra vida cotidiana, muchas veces, sin siquiera percatarnos de que la empleamos, sin necesidad de realizar un calculo elaborado, pero la empleamos al jugar beisbol o fútbol, al hacer las compras, planificar un ahorro, escoger la mejor vía por donde transitar, entre otras opciones. Y basándonos en esto es que podemos llegar a preguntarnos ¿En qué momento el hombre comenzó a emplear las matemáticas? ¿Cómo inició la historia de la ciencia que nos trajo a la modernidad?           

  Pues bien, quienes se encuentran cursando algún estudio puede pensar que las matemáticas fueron descubiertas por los grandes filósofos y matemáticos helénicos, pues la mayoría de los teoremas que hoy por hoy utilizamos en la escuela, llevan nombres de ilustres personajes griegos, pero no es así. A raíz de estudios paleontológicos se ha encontrado evidencia de que el hombre comenzó a emplear las matemáticas, miles de años antes de Cristo, mucho tiempo antes de la existencia de todos estos grandes matemáticos y filósofos griegos.

Al tan solo iniciar con la idea de número, podemos remontarnos al inicio de la historia del mismo hombre, pues por descubrimientos arqueológicos se han encontrado evidencias de que, en las antiguas cavernas del hombre primitivo, éste ya realizaba marcas en las paredes para indicar la cantidad de personas que vivían dentro de ella, la cantidad de animales o presas que poseía para alimentarse, incluso para llevar la cuenta de los días del ciclo lunar, como se evidencia en el «Hueso de Lebombo», un hueso de peroné de babuino encontrado en África con 29 marcas, el cual data alrededor de 35.000 años a.C. De esta manera se nos hace evidente que el hombre prácticamente nace con la necesidad y habilidad para contar y realizar cálculos y así sentirse en control de su entorno, con esto nos encontramos en los albores de la matemática.

Hueso de Lebombo

Poco a poco, el hombre fue dando pasos hacia el avance en el uso de elementos matemáticos para facilitar su vida, y nos remontamos alrededor de 5.000 años a.C. cuando el hombre comienza a utilizar la rueda (según descubrimientos arqueológicos recientes en Eslovenia). La cual se piensa que fue utilizada como torno para el trabajo, y luego utilizado como rueda para carro, alrededor de 3500 años a.C. por los sumerios. Nuevamente, un elemento Matemático (geométrico) empleado por y para el servicio del hombre.

Pero no es más que hasta la invención de la escritura, en la antigua Mesopotamia (alrededor de 3000 años a.C.), que comenzarán a aparecer mucha más evidencia de la forma en la que el hombre comienza a utilizar las matemáticas, así como también, el razonamiento lógico matemático.

De esta manera los babilonios comienzan a desarrollar un sistema de representación numérica cuneiforme (en forma de cuña) y sexagesimal, el cual les sirvió para realizar estudios sobre astrología y la predicción de fenómenos astrológicos, llegando a la generación del sistema de medición sexagesimal de ángulos y a la medición del tiempo en horas, minutos y segundos, tal como la conocemos hoy día. De ahí pues, evidenciamos el nivel de razonamiento matemático que poseía la civilización humana alrededor de 3 mil años antes de Cristo, pero no se queda ahí.

También en la región entre los ríos Tigris y Eufrates, los babilónios nos dejan evidencia de un razonamiento aún más avanzado, llegando a aplicar el famoso Teoremas de Pitágoras, mucho antes de que la escuela pitagórica lo estableciera formalmente. Esto se evidencia en la tabla Plimpton 322, la cual fue elaborada en barro, alrededor de 1800 a.C. y en la se consiguen ternas pitagóricas. Se presume que se trata de una tablilla creada a forma de guía de ejercicios escolares.

Quizás sea todo este intelecto demostrado, la razón de que los grandes matemáticos helénicos hayan ido a formarse a escuelas babilónicas y egipcias.

Egipto por su parte, en la misma región geográfica de babilonia, también demostró un brillante dominio de las matemáticas, aplicándolo magistralmente en construcciones fascinantes que aún sobreviven, como lo son las pirámides. Con formas perfectas, que denotan un dominio magistral de la medición y proporción en construcciones, así como el enigma en cuanto a las técnicas de construcción utilizada que, por la calidad mostrada, debieron ser muy avanzadas.

Pirámides (necrópolis)de Giza

Tanto babilónicos como egipcios, nos han dejado muestras en numerosas tablillas y papiros, de sus habilidades en la geometría para realizar el calculo del área de triángulos (rectángulos e isósceles), de rectángulos, trapecios y círculos, así como fórmula para el cálculo de la circunferencia de un circulo, solución de problemas de cálculo de volumen de graneros en forma de pirámide truncada, repartición de bienes, el comercio, entre otros.

Posterior a estos primeros pasos dados por las sociedades antiguas, desde el mismo neandertal, pasando por el salto dado por los babilónicos y egipcios, podemos llegar hasta la edad dorada de los griegos, en la que Tales, Pitágoras, Euclides y Arquímedes comienzan a elevar a las matemáticas al grado de ciencias, estableciendo leyes de manera formal (demostrando su cumplimiento) y en que muchos de estos matemáticos, como se dijo antes, fueron formados en escuelas babilónicas y egipcias.

De esta manera, continuará el hombre adentrándose en el estudio de las matemáticas, desencadenando a su vez nuevos conocimientos que serán aplicados en otras ciencias, generando notorias mejorías en el estilo de vida de la sociedad y que nos traerá a la moderna época actual.

Por todo lo anterior, podemos concluir que el origen de las matemáticas se remonta al origen mismo del hombre, quien, en su curiosidad natural, busca las formas de mantener control sobre su entorno, para lo cual apela a contar a los miembros de su familia, sus posesiones y el tiempo mismo.

Mi primera entrada de blog

«Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados.»

— Oscar Wilde.

Esta es la primera entrada de mi nuevo blog. Acabo de empezar a escribir este nuevo blog. ¡Mantente al día para leer más entradas! Suscríbete a continuación para recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.

Preséntate (entrada de muestra)

Esto es una entrada de muestra, originalmente publicada como parte de Blogging University. Regístrate en uno de nuestros diez programas y empieza tu blog con buen pie.

Hoy vas a publicar una entrada. No te preocupes por el aspecto de tu blog. Tampoco te preocupes si todavía no le has puesto un nombre o si todo esto te agobia un poco. Tan solo haz clic en el botón «Nueva entrada» y explícanos por qué estás aquí.

¿Por qué es necesario?

  • Porque proporciona contexto a los nuevos lectores. ¿A qué te dedicas? ¿Por qué deberían leer tu blog?
  • Porque te ayudará a concentrarte en tus propias ideas sobre tu blog y en lo que quieres hacer con él.

La entrada puede ser corta o larga, una introducción de tu vida o una declaración de los objetivos del blog, un manifiesto de cara al futuro o una breve descripción del tipo de cosas que pretendes publicar.

Te ofrecemos algunos consejos útiles para ayudarte a empezar:

  • ¿Por qué publicas tus entradas en lugar de escribir en un diario personal?
  • ¿Sobre qué temas crees que escribirás?
  • ¿Con quién te gustaría conectar a través de tu blog?
  • Si tu blog resulta ser un éxito a lo largo del próximo año, ¿qué objetivo te gustaría lograr?

No tienes por qué atarte a las decisiones que tomes ahora. Lo bueno de los blogs es que evolucionan constantemente a medida que aprendemos nuevas cosas, crecemos e interactuamos los unos con los otros. Pero está bien saber dónde y por qué empezaste, y plasmar tus objetivos puede darte más ideas para las entradas que quieres publicar.

¿No sabes por dónde empezar? Tan solo escribe lo primero que se te ocurra. Anne Lamott, autora de un libro sobre cómo escribir que nos encanta, afirma que debemos permitirnos escribir un «primer borrador de mierda». Anne está en lo cierto: tan solo tienes que empezar a escribir, y ya te encargarás de editarlo más tarde.

Cuando todo esté listo para publicarse, asigna entre tres y cinco etiquetas a la entrada que describan el centro de atención de tu blog: escritura, fotografía, ficción, educación, comida, coches, películas, deportes… ¡Lo que sea! Estas etiquetas ayudarán a los usuarios interesados en tus temas a encontrarte en el Lector. Una de las etiquetas debe ser «zerotohero», para que los nuevos blogueros también puedan encontrarte.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar